¡Relájate!

Estimados alumnos:

como todos habréis podido comprobar en alguna ocasión, la nota de un examen no siempre coincide con vuestro nivel de conocimiento. A veces sucede que la nota está inflada —quizá porque el examen era demasiado fácil— pero lo más frecuente es el caso contrario: fallar en el examen a pesar de ir bien preparados.

Y es que enfrentarse a un examen es una situación ansiógena. ¡A pocas personas les gusta que les pongan a prueba! Es normal experimentar miedo a hacerlo mal y nos preocupa la reacción de nuestros familiares si suspendemos. Incluso aunque ellos nos apoyen, es inevitable compararse con los compañeros que sí aprueba (incluso con nota) y pensar que no valemos para nada, que somos unos inútiles, etc. Lo peor es que todos estos pensamientos destructivos invaden nuestra cabeza en el siguiente examen. ¡Así no hay quien apruebe!

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Para evitar que los nervios experimentados antes y durante la realización del examen nos jueguen una mala pasada y conseguir dominar esos pensamientos que minan la confianza en nosotros mismos podemos recurrir a dos conocidas técnicas de control de la ansiedad: el control de la respiración y la relajación muscular.

A través de este enlace podéis descargaros un breve manual elaborado por Elia Roca, una psicóloga clínica del Hospital Clínico Universitario de Valencia.

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Recordad que estas técnicas no son  efectivas de un día para otro —es necesario entrenarse, como cualquier otra habilidad— y tampoco son la panacea —sin estudio diario es muy difícil aprobar, tengas nervios o no.

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